¿Quién ha puesto el oro y la plata en las montañas? ¡Yehová-Yhvh, Jah-Alá! ¿ Quien se aprovecha de su bondad, para mantener la mayor parte de la humanidad en la pobreza? ¿Quién arruina la tierra para no perder ni un céntimo de miseria? ¿Quién deja sin recursos naturales a los pueblos de la tierra? ¿ quien dice que los malos son buenos y que los buenos son malos, quien?, la respuesta es; que no son los pueblos blancos de Europa, mas bien son los que mandan allí arriba, las estrellas como descrito en las Santas Escrituras Inspiradas que tienen que caer y ciertamente caerán, palabra de Yehová-Yhvh, Jah-Alá el único Dios verdadero, vivo y con poder, quien arruinará los que arruinan la tierra. Apocalipsis 11:18 La Biblia. Traducción del Nuevo Mundo TNM 18 Pero las naciones se llenaron de ira, y entonces vino tu propia ira y vino el tiempo fijado para que los muertos sean juzgados y para recompensar+ a tus esclavos, los profetas,+ así como a los santos y a los que temen tu nombre —tanto a los pequeños como a los grandes—, y para destruir a los que están destruyendo* la tierra”.+
¿Quién ha puesto el oro y la plata en las montañas? ¡Yehová-Yhvh, Jah-Alá! ¿ Quien se aprovecha de su bondad, para mantener la mayor parte de la humanidad en la pobreza? ¿Quién arruina la tierra para no perder ni un céntimo de miseria? ¿Quién deja sin recursos naturales a los pueblos de la tierra? ¿ quien dice que los malos son buenos y que los buenos son malos, quien?, la respuesta es; que no son los pueblos blancos de Europa, mas bien son los que mandan allí arriba, las estrellas como descrito en las Santas Escrituras Inspiradas que tienen que caer y ciertamente caerán, palabra de Yehová-Yhvh, Jah-Alá el único Dios verdadero, vivo y con poder, quien arruinará los que arruinan la tierra.
ResponderEliminarApocalipsis 11:18
La Biblia. Traducción del Nuevo Mundo TNM
18 Pero las naciones se llenaron de ira, y entonces vino tu propia ira y vino el tiempo fijado para que los muertos sean juzgados y para recompensar+ a tus esclavos, los profetas,+ así como a los santos y a los que temen tu nombre —tanto a los pequeños como a los grandes—, y para destruir a los que están destruyendo* la tierra”.+